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Antes de hablar del jugador David Pizarro, necesariamente hay que referirse primero a su calidad como ser humano. Porteño de nacimiento, es sin duda uno de los deportistas más exitosos de la historia del fútbol chileno. Ha sabido dejar en lo más alto el nombre de Chile, de Valparaíso y de Santiago Wanderers. Porteño y Caturro de Corazón, el Fantasista habla en exclusiva con el Sitio Oficial www.SantiagoWanderers.cl para contarnos sobre su amor a la Verde del Puerto, las claves de su éxito, y sobre todo las bases para ser un triunfador tanto en el fútbol como fuera de la cancha.
Los que lo conocen desde pequeño dicen que sigue siendo el mismo chiquillo que debutó a los 16 años defendiendo al Decano. Con una familia respaldándolo en cada paso de su carrera, supo grabar su nombre en el fútbol de Valparaíso, y a base de esfuerzo y sacrificio consiguió triunfar en el fútbol de Europa. Hoy él es un ídolo para Wanderinos y Romanos, es quizás el futbolista chileno más importante en la actualidad. Es exitoso, millonario, triunfador, pero pese a ello todavía es el mismo pequeño que deleitó con su juego en la cancha del Playa Ancha, y que con un par de gambetas supo meterse en lo más profundo del corazón de los Porteños, de los Wanderinos. Llevas bastante tiempo fuera de Valparaíso, ¿Cuáles son tus recuerdos de Santiago Wanderers, lo primero que recuerdas de este club?
Bueno son los colores con que crecí, los que me inculcó mi padre cuando pequeño. Yo llegué a Wanderers a los 9 años, entonces son gratos recuerdos los que tengo de este Club. Todos en mi familia son wanderinos, y lo más importante es que entre mis seres queridos no hay ningún Evertoniano.
Llegaste muy pequeño a Wanderers, cuéntanos como se generó tu relación con el Decano.  Yo llegué por intermedio de un amigo, nos queríamos ir a probar a Wanderers. Era chico, tanto que mi mamá no quería dejarme venir, ella no quería que anduviera solo en la micro. Yo vivía en el 5º Sector de Playa Ancha. Me acuerdo que esa vez, cuando me vine a probar a Wanderers, mi papá convenció a mi madre para que me dejara venir. En ese tiempo SW entrenaba en la Alejo Barrios. Yo jugaba en el 6º Sector de Playa Ancha, en Tercera Infantil del Club Las Brisas. Después pasé a jugar en la liga de la Alejo Barrios en el equipo de Caupolicán, club del que seguimos ligados como familia. Todos saben que yo vengo de una familia de pescadores, por lo que siempre estamos en contacto con el Caupolicán.
Eres un referente en la Institución Caturra, ¿Cuáles eran tus ídolos o a quién admirabas mientras hacías las divisiones jóvenes de Wanderers?
En ese momento yo miraba mucho a Jorge Pérez. Me gustaba muchísimo por lo que entregaba en la cancha y por la calidad de jugador que era. Desde esa época que yo ya miraba más a los 10 que a otras posiciones.
¿Te imaginaste alguna vez lo que conseguirías con el fútbol? ¿A qué crees tú que se debe el éxito deportivo que has conseguido?
No, la verdad que nunca tuve pensado conseguir todo lo que tengo hoy, porque el primer sueño que tuve era poder debutar en Wanderers y poder ganarme la titularidad en el Decano. Así empezó todo. Se dio rápido. Recuerdo cuando llegué a la Escuela de Fútbol de Wanderers, después cuando iba a los partidos como pelotero, y ya a los 15 años cuando comencé a entrenar con el Primer Equipo, y un año después debuté. Mi éxito en el fútbol se lo debo a Dios primero que todo; y después a mis papás que siempre estuvieron conmigo en los momentos difíciles.
 Conoces la actualidad del Decano, sabemos que estuviste en el último estadio de Playa Ancha viendo el partido final del Torneo de Apertura, ¿Qué te parece el presente institucional de Wanderers como Sociedad Anónima? ¿Dónde crees tú que debiera estar la preocupación de la dirigencia actual?
Por lo que he visto en Italia, que un Club de Fútbol se convierta en hacienda es muy positivo porque te avala y te protege como jugador en todo sentido, médico, familiar, etc. Las S.A. son una realidad en el fútbol mundial y se ha demostrado que con seriedad, éstas funcionan muy bien. Una Sociedad Anónima debe buscar ganancias económicas, pero mediante las inversiones que se hacen, de esta forma una empresa deportiva debe balancear bien los fines, el económico y el futbolístico. Pero mientras las ganancias sean el resultado de las inversiones, va a funcionar todo bien.
Con respecto a Valparaíso, eres un embajador en la ciudad en el mundo del fútbol y vienes cada vez que puedes, ¿Qué te impresión te da Valparaíso hoy en día?
Bueno, yo vengo a Valparaíso en todas mis vacaciones. Hoy mismo podría estar en cualquier playa del mundo, pero prefiero venir a ver a mi familia, siempre estoy ligado a Valparaíso. Siento que el porteño cuida bastante poco la ciudad. Con sana envidia veo a Viña limpia, cuidada, y Valparaíso no. Valparaíso tiene una riqueza, una hermosura como ciudad que los mismos porteños no valoramos. Como lo vivimos a diario, no nos preocupamos de la cuidar la ciudad. Quizá la solución sería educar a la gente sobre lo que es Patrimonio, lo que significa vivir en un tesoro como Valparaíso. Lo que ocurre con los perros vagos, por ejemplo, hay perros entre la gente en las calles con todas infecciones que pueden contagiar, entonces hay que buscar una solución al cuidado de Valparaíso rápido.
Pese al gran éxito que has tenido a nivel mundial (quizá uno de los jugadores chilenos más exitosos de la historia de nuestro país) se te ve un hombre humilde y el comentario general de los que te conocen es que siempre has sido igual. ¿Cómo se puede tener los pies en la tierra con tantos logros profesionales? ¿Sentiste alguna vez en tu carrera que se te subieron los humos debido a tu fama?
Yo creo que gracias a las bases que me entregaron mis papás. Yo no tuve la suerte de nacer en cuna de oro, entonces todo lo gané con sacrificio. Hasta el día de hoy, he podido lograr paso a paso todo lo que soy. Sobre todo siempre miro para atrás y no me olvido de donde vengo, eso me mantiene en contacto con la realidad porque es un privilegio tener esta profesión, siento que los futbolistas estamos fuera de lo que es la vida real, un trabajo de verdad y el sacrificio que conlleva. Nosotros debemos aprovechar esta posibilidad de hacer lo que nos gusta y eso es el secreto, aprovechar estas oportunidades. Nunca tuve los pies fuera de la tierra, siempre he tenido claro de donde vengo y siempre he tenido claro que la riqueza más importante no es el oro, sino que el valor de cada persona, y eso me lo entregó mi familia desde pequeño.

¿Te acuerdas del tirón de orejas que te dio una vez el paramédico de Santiago Wanderers Patricio Toledo cuando estabas en las series infantiles de Wanderers? Dice la historia que tu mamá agradeció ese gesto de parte de “Don Pato” porque tú te habías equivocado y el Club también era parte de tu formación como persona. Este hecho explica mucho de lo que eres ahora, el apoyo y la formación dada por tu familia, por sobre todo.
Por supuesto que va por ahí, la disciplina y el sacrificio estuvieron siempre presentes en mi formación. El ejemplo de mi papá, levantándose todos los días a las 5 de la mañana para ir al Puerto lo asimilé desde pequeño. Siempre quise ser el mejor en base al sacrificio y cuando logré ser el mejor, quise retribuir todo el esfuerzo que hicieron mis padres para mi formación como persona.
Cuentan que desde pequeño sobresaliste entre tus pares, incluso el técnico del fútbol joven caturro de la época, Roque Mercury, te envió a entrenar con series mayores a muy corta edad, ¿Desde cuando supiste que ser futbolista era tu camino?
Me dicen que desde que era muy chico que siempre me gustó el fútbol. Me acuerdo que a los 5 años me regalaron una pista de auto y yo a puras patadas la rompí porque lo que quería era una pelota, entonces para mi siempre fue la pelota el primer juguete. Lo de ser profesional vino con el tiempo, con los logros y con las ganas de seguir haciendo lo que me gusta, jugar fútbol.
¿Logras vislumbrar el camino que has recorrido como futbolista?te sorprende hasta dónde has llegado?
Es que siempre lo miro, es lo que me hace tener los pies bien puestos sobre la tierra. Te doy un ejemplo, el otro día fui a ver a Wanderers a Playa Ancha, en partido contra Puerto Montt. Yo hace poco había estado en el Emirate Stadium de Londres viendo un partido del Arsenal, entonces ver estas dos realidades a veces no alcanzo a tomarle el peso, pero yo sigo siendo el mismo, estando allá o estando acá al final disfruto el fútbol de la misma manera.
¿Qué depara el futuro para David Pizarro?
En el futuro próximo espero seguir vinculado con la Roma por un par de años más. Ambas partes están prácticamente de acuerdo. Luego de esto, por supuesto volver a Wanderers y ya no moverme más de Chile ni de Valparaíso. No tengo hasta ahora un plazo determinado para volver, porque en esta actividad no puedes proyectar mucho. Estamos expuestos a tantas cosas que la idea es dar un paso a la vez. Primero que todo seguir en Italia y terminar bien esa etapa y después venir a Valparaíso.
 Cuando dejes la actividad como jugador profesional, ¿seguirás ligado al deporte?
Si, por supuesto. Esto es lo mío, y mi intensión es entregar todos los conocimientos que la vida me ha entregado en mi recorrido. Me gustaría trabajar con jóvenes, poder ayudar a generar infraestructura en Valparaíso acordes a la modernidad del fútbol, como las que tienen por ejemplo Universidad Católica o Colo Colo, me gustaría poder ayudar al Santiago Wanderers con la infraestructura adecuada para practicar este deporte.
¿Te consideras un Wanderino de Corazón? ¿Cuándo te diste cuenta del amor por el Decano?
Si, yo soy uno más de los Wanderinos por el mundo que se quedan hasta las 3:00 de la mañana escuchando los partidos del Decano por radio. Mi amor por Santiago Wanderers lo descubrí cuando debuté en el Primer Equipo con esta camiseta, en el año 1996. Fue un debut soñado, íbamos perdiendo 1 a 0 contra Temuco y Jorge Luis Siviero me hizo entrar a la cancha. Ese día sentí verdaderamente lo que es ser Wanderino, porque vestir esta camiseta es sentimiento. Recuerdo que en ese partido me salió todo y rápidamente pude entrar en el corazón de los caturro. Finalmente ganamos 4 a 2 , y ese fue el inicio de mi carrera como profesional.
El año 2001 estuviste el primer semestre en la U. de Chile, y luego volviste a Italia ¿Cómo viviste la Tercera Estrella de Santiago Wanderers?
Me acuerdo de ese año que estuve en la U al principio de la Temporada. Con ese equipo estuvimos primeros por 12 puntos de ventaja. Luego me fracturé y la gente del Udinese lo tomó muy mal y volví a Italia rápido. Estando en Europa seguía la campaña, en esa época daban los partidos por la señal internacional de TVN, entonces los veía todos. Seguí el repunte de Wanderers hasta que salió campeón. Me acuerdo que el partido final lo vi con mi bandera de Wanderers y celebré solo, porque era tarde y mi señora ya estaba durmiendo.
Con tu conocimiento en el futbol mundial, lo que envuelve a Santiago Wanderers, su hinchada, lo arraigado con su ciudad, el amor que genera esa camiseta verde, ¿has podido ver algo semejante en algún otro club del mundo o que te recuerde a lo que viviste con SW?
Por suerte puedo vivirlo con la Roma. Esa hinchada, junto a la del Napoli, es la más apasionada de Italia y te lo hacen sentir. El fanático es muy caluroso, te demuestra su cariño en las calles y luego en el Estadio te apoyan fielmente. Puedes ver que el sector del hincha romano siempre lleno. Pese al momento que pueda tener el equipo, ellos siempre están ahí. En eso se parece mucho a Santiago Wanderers.
Debe ser un honor ser un referente para una hinchada como la de Santiago Wanderers y además de la Roma.
Si, muy contento, porque la hinchada de Santiago Wanderers es grande y cada día va creciendo más. Prácticamente el estadio se llena por completo en cada partido. Es por esto que creo que es importantísimo poder darle a esta gente un estadio como se merece, porque no se puede disfrutar del fútbol en una galería así. Me acuerdo cuando era niño e iba con mi papá a Galería y no se podía ver las jugadas. Por eso creo que sería un premio para la ciudad de Valparaíso y para el Club, tener un estadio como corresponde. En Chile hay plazas que no son tan importantes como Valparaíso y tienen estadios nuevos. Eso te da rabia porque Wanderers es grande y Valparaíso es grande. Somos el Equipo más importante fuera de Santiago, y espero poder volver a vestir la camiseta de Wanderers en un estadio nuevo.
 ¿Sientes que tienes una responsabilidad con Santiago Wanderers?
Yo creo que si, como futbolista creo que si, porque estuve tan poco tiempo jugando acái. Me fui a los 19 años, por lo que considero que estuve muy poco, sobre todo para un Wanderino como yo.
Un mensaje para los miembros de las divisiones jóvenes de SW de alguien que comenzó desde pequeño en este club con la ilusión de conseguir el éxito en el futbol.
Bueno, que por favor se tomen esta actividad en serio. El fútbol tiene sus dificultades como toda profesión. Nosotros somos parte de la opinión pública y estamos expuestos a la crítica. La única forma de triunfar es abocándose al 100% a esta profesión, porque el retiro llega muy pronto. Después de la actividad del fútbol se tiene tiempo para disfrutar y tener el espacio que no tuviste como futbolista, a los 35, 36 años eres joven todavía. Por eso mi consejo es que se entreguen totalmente a esta profesión y que la valoricen.
Un mensaje a la hinchada wanderina que espera verte vestir pronto la querida Verde de Valparaíso.
Simplemente que sigan apoyando incondicionalmente a esta Institución. A la hinchada no se le puede reprochar nada, siempre han estado en el estadio en las buenas y en las malas. Sólo decirles que espero que a fin de año podamos celebrar todos juntos la vuelta a la Primera División.
Agradecimientos fotos LVV
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